lunes, 15 de diciembre de 2008

el tabaco

El humo del cigarrillo entra al organismo por la boca y sale por esta y por nariz. Esta circulación del humo es una microagresión continua que afecta los dientes, cavidad oral, faringe, laringe, senos paranasales y parte superior del esófago, además de bronquios y pulmones.

Generalmente el humo es inhalado a los pulmones donde se absorbe gran parte de la nicotina. Y también se absorbe, en menor medida, a través de la mucosa bucal, plexos sublinguales ( 4 a 40 % ) y de la piel, siendo en este caso la absorción variable y dependiente de varios factores, como son la temperatura y el pH cutáneos, el grado de humedad y de higiene personal, etc.

Pulmones de un fumador

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